16 enero 2008

¿Problema con Perú?


Hola estimados amigos, Perú ha recurrido a la Corte Internacional de Justicia de la ONU presentado una demanda con el propósito de conseguir una revisión de sus límites marítimos con Chile.

En nuestro país todos han manifestado su rechazo a la demanda, pero yo no estaría tan tranquilo viendo la foto de quienes rechazaron junto a la presidenta la demanda peruana: La presidenta y el señor Teillier, ¿ex-miristas? y marxistas; el canciller Foxley y la presidente de la DC señora Alvear, demócratas cristianos, partido de ideología internacional por sobre lo nacional, si no pregúntenselo al señor Aylwin. Para qué seguir, creo que en este problema de los límites tendremos que preocuparnos muchísimo más del frente interno que del Perú. Y tú ¿qué opinas?

09 enero 2008

Ingeniería genética. Por fin tenemos cerdos que brillan


Hola amigos, dejemos la política por un momento y centrémonos en algo mucho más importante que leí ayer: que una cerda transgénica fosforescente había parido dos crías que también brillaban. Una cerda transgénica, con varias partes de su cuerpo fosforescentes, parió dos lechones que heredaron sus brillantes características tras ser cruzada con un macho ordinario, anunció el responsable de la investigación elaborada por una universidad de la provincia china de Heilongjiang.

El experimento comenzó a fines de 2006, cuando los científicos crearon tres puercos, entre ellos la madre de los lechones recién nacidos, con partes de su cuerpo capaces de brillar en la oscuridad. Para conseguirlo inyectaron a los embriones una proteína procedente de medusas, una de las pocas especies fosforescentes del reino animal. Según el investigador, el alumbramiento demostró que los animales transgénicos "son normales", pues se reproducen y transmiten el gen implantado genéticamente a sus descendientes y agregó que esto significa que la tecnología para reproducir cerdos transgénicos a través de la transferencia nuclear somática (traslado de material genético de una célula a un óvulo) está madura.
China, al igual que varios otros países desarrollados, es un firme defensor de la investigación de tecnología transgénica, en el caso de las especies vegetales para garantizar el suministro alimenticio, y en el de las animales, para luchar contra enfermedades humanas hereditarias.

Los cultivos transgénicos son nuevas formas de vida creadas en el laboratorio con una técnica que permite insertar genes extraños de bacterias, plantas o animales a cultivos como el maíz y la soya. Por ejemplo, el maíz transgénico que México importa de Estados Unidos tiene genes de bacteria que le permiten producir una sustancia insecticida.

Esta técnica, llamada ingeniería genética permite a los científicos intercambiar genes entre especies que normalmente no se cruzan. Una vez que estas nuevas especies hechas por el ser humano son liberadas al medio ambiente y a la cadena alimenticia, no hay manera de revertir la situación ni se conocen los efectos a largo plazo que estos cultivos producirán sobre los ecosistemas y la salud humana.

Hasta ahora hemos asistido a grandes campañas mediáticas por el calentamiento global, la caza de las ballenas, las centrales hidroeléctricas que afearán el paisaje y podrían impedir que unos cuantos adinerados nacionales y extranjeros puedan seguir pescando con mosca en los ríos de la patagonia. Los obispos y hasta los políticos están preocupados del salario o sueldo ético que ahora parece que está cambiando a un ingreso ético familiar, en grupos de nuestra población en los que cuesta encontrar familias constituidas legalmente, pero quién se está preocupando de este problema de la ingeniería genética, que para mi es muchísimo más importante que todos los problemas anteriores juntos. Y tú, ¿qué opinas?

07 enero 2008

Patriotismo y globalización

Por la historiadora Gisela Silva Encina

Escrito para el Movimiento Estrella de Chile en Marzo de 2003

El mundo entero vive actualmente un proceso de aproximación, de intercambio, e incluso de identificación en modas y costumbres, en el cual pareciera que los rasgos propios de cada nación van a diluirse, suplantadas por el espíritu de imitación de los pueblos más débiles hacia los más fuertes.

Todos podemos comprobar, a nuestro alrededor, diversos síntomas que obedecen a esta característica de nuestro tiempo: es la famosa globalización.

Muchas personas creen de buena fe que esta aparente unificación del mundo, nos lleva, inevitablemente, hacia una cultura universal en la que desaparecerán los caracteres y tradiciones de cada pueblo. Con ellos se terminaría también el sentimiento de patriotismo.

Convengamos en que las razones en que se funda esta apreciación son poderosas. La globalización no es solamente consecuencia de la facilidad de los viajes ni de la información mundial instantánea de los medios de comunicación. Detrás de ellas está el enorme poder político de las grandes potencias ‑ especialmente Estados Unidos ‑ que presionan fuertemente en ese sentido. Que aspiran a someter a todo el mundo al modelo de sus instituciones políticas y económicas, e incluso a sus usos y modos de vida. Seguramente no es el pueblo norteamericano el que presiona por alcanzar esta forma de dominio universal, que llega hasta la identificación total con ellos, y que de lograrse, sería una forma de dominación absoluta, hasta ahora desconocida en la historia de la humanidad. Pero ciertamente, hay grupos de poder político, financiero y comunicacional, que creen en este presunto ideal y presionan por lograrlo.

Y hay en todas partes personas que se resignan a este futuro, que no les gusta, pero que lo creen inevitable.

Pero para analizar estos fenómenos tan amplios, como es el de la actual globalización, hay que partir, no de nuestra corta visión de hoy, sino desde la amplia perspectiva de la historia.

Dios no creó a todos los hombres iguales. Por el contrario: los diversificó en una enorme cantidad de pueblos y razas, de características distintas. Incluso en el plano individual no hay dos personas iguales. Cada una tiene rasgos y características propias, que las distinguen de los demás.

Hay sí agrupaciones de hombres y mujeres que se fueron organizando, con el correr de los siglos, en un territorio común, y fueron creando sus propias costumbres y tradiciones. Con ellas nació el sentimiento de patriotismo, que es el vínculo que identifica a los habitantes de un país, los hace sentirse miembros de una comunidad, y los arraiga fuertemente a ese territorio, en el cual ha transcurrido la vida de muchas generaciones.

Las palabras "patria» y "patriotismo» vienen del termino latino «pater», que significa padre. Indican por lo tanto una relación filial con la nación de origen, equivalente a los conceptos de filiación y paternidad familiares.

Por eso el patriotismo no es ni una teoría ni una ideología que se identifique con ciertas épocas de la historia. Es un sentimiento. Pero un sentimiento vital, instintivo, fuertemente arraigado en el alma humana, que comprende en sí mismo el afecto entrañable por la tierra, la historia, las costumbres, en una palabra, todo lo que configura la tradición nacional.

Pero además de ser un sentimiento poderoso, el patriotismo es un deber. Ese deber se expresa en la solidaridad con los compatriotas que sufren carencias o son víctimas de catástrofes y desgracias. En el respeto a los valores nacionales y sus símbolos: a las grandes figuras de nuestra historia, a la bandera, la Canción Nacional, y a todo lo que para nosotros represente de alguna manera a Chile.

El patriotismo ha sido siempre una de las fuerzas morales más poderosas con que cuenta la humanidad. A lo largo de todos los siglos, desde las épocas más remotas, hay testimonios de sacrificios heroicos cumplidos por el hombre - hasta la entrega de la propia vida ‑ en defensa de su patria.

En el siglo V antes de Cristo, Leonidas, rey de Esparta, murió con todos sus soldados, en defensa de su patria invadida por los persas. Combatían contra fuerzas muy superiores y sabían que no podían triunfar. Pero prefirieron entregar sus vidas antes que rendirse.

Exactamente lo mismo hizo, muchos siglos después, el Capitán Arturo Prat y los tripulantes de "La Esmeralda", en la rada de Iquique.

La similitud de ambos sacrificios, a milenios de distancia, es el ejemplo más elocuente del poder y de la persistencia del patriotismo en la historia de la humanidad.

Como todos los sentimientos nobles del ser humano ‑ la fe religiosa y el amor a la familia, entre otros ‑ el amor a la patria puede verse debilitado en las épocas de decadencia. Pero no puede desaparecer: forma parte de los valores esenciales del alma humana y estos valores no se pueden extinguir sin que el hombre deje de ser hombre, es decir, pierda las características espirituales que Dios imprimió en él, al crearlo "a su imagen y semejanza", como dice la Biblia.

Nuestra época es justamente una época de decadencia. Todos los valores espirituales están en crisis. No es extraño por eso que el amor a la patria nos parezca amenazado y que las personas más débiles y menos formadas se dejen llevar por el internacionalismo que imponen los medios de comunicación.

Pero la pretensión de uniformar a todos los seres humanos es una utopía, como tantas otras que hemos conocido. Parecen muy poderosas y de pronto se derrumban.

Por grande que nos parezca su poder y el daño que hacen, son ideologías transitorias. Sus triunfos son deslumbrantes pero efímeros. Si en la historia de la humanidad hubieran triunfado siempre las fuerzas del mal contra el poder del espíritu, ya haría muchos años que el hombre se habría extinguido sobre la tierra.

No olvidemos que Cristo es el Señor de la Historia. Por oscuros que sean los tiempos que vivimos, El es el dueño de nuestros destinos. Él nos creó con esa impronta espiritual que llevamos en el alma y Él la preservará siempre y nos conducirá a la salvación final.

05 enero 2008

Don Julio Martínez - No todo está perdido, aún.


Hola amigos, el funeral de don Julio Martínez me devolvió la fé en el pueblo chileno. Sí, en nuestro pueblo, el del Roto chileno, el que sigue la transmisión por televisión desde Valparaíso y se emociona con la ceremonia de conmemoración del Combate Naval de Iquique, el que asiste al parque para ver y aplaudir a sus soldados, marinos, aviadores y carabineros en el Día de las Glorias del Ejército, el que se conmociona en el Estadio Nacional cuando una banda militar o de carabineros interpreta nuestro himno nacional y se iza nuestra bandera, el que venera a sus héroes y a los grandes chilenos que los veneran, como lo hizo don Julio a lo largo de toda su vida.

Lo digo por la multitudinaria despedida que le dió el pueblo de Santiago a don Julio Martínez, un hombre que con palabras sencillas, al alcance de cualquier persona con el corazón bien puesto, siempre hizo resaltar el sentido de solidaridad y muy especialmente el sentido de Patria y de nacionalidad. El pueblo de verdad, el que trabaja día a día, el que no espera que el Estado le regale nada sino que le de seguridad y condiciones apropiadas para desenvolverse, ese pueblo, el que escuchaba a don Julio, estuvo presente en su funeral.

Lo anterior me hace pensar que no todo está perdido aún, a pesar de los marxistas y DC internacionales que tratan de cambiar nuestros símbolos patrios, que tratan de destruir nuestros sentimientos de nacionalidad, a pesar de los Salazares que persisten en desprestigiar a nuestros héroes; el pueblo, pueblo, el gran Roto chileno, el de Yungay, el de Iquique, el del Morro de Arica no ha sido vencido por la propaganda marxista. Con un pueblo así, aún podemos salvarnos, y tú ¿qué opinas?

02 enero 2008

¿De dónde provienen las ideas de Salazar el Patriota?

Hola estimados amigos, me ha quedado dando vueltas Gabriel Salazar el Patriota, pareciera que hay jóvenes que lo consideran “un grande” y otros, como yo, lo consideramos un muy peligroso marxista que escribe cuentos y novelas históricas.

Ustedes creen que este señor aprendió en la Universidad de Hull, Inglaterra, lo que pregona y difunde en nuestro pobre y querido Chile, están muy equivocados. Los conceptos sobre Patria, Fuerzas Armadas, clases dominantes los aprendió del MIR desde su juventud. Les copio algunos conceptos de los compañeros del FMR sobre el tema y verán la similitud.

Amigos, esto está escrito para el 20% de los chilenos, mayores de 16 años que sí entienden lo que leen; les ruego que mediten lo que significa la difusión que el señor Salazar el Patriota hace de estos conceptos en forma entretenida, supongo, y probablemente fascinante para los jóvenes que con idealismo lo escuchan, pero que no vislumbran aún hacia donde conducen estas ideas marxistas: a la mundialmente fracasada sociedad socialista, que unos cuantos aprovechadores desean instaurar en los países subdesarrollados, léase latinoamericanos y africanos.

Preguntas y conceptos difundidos por el Frente Manuel Rodríguez actual:

¿Pero qué significa para nosotros la patria y el patriotismo en la realidad concreta del hoy?

Se debe comenzar señalando que las clases dominantes, así como se han apropiado y manipulado los conceptos de libertad, democracia, derechos humanos, así también lo han hecho con los de patria y patriotismo, y en general con todos aquellos que les sean útiles en la mantención de su sistema de dominación, por eso es políticamente importante rescatar estos principios, otorgarles un contenido ideológico revolucionario e incorporarlos conscientemente a nuestro proyecto por la transformación radical de la sociedad.
Lo anterior se fundamenta en que “la patria” en general postulada por las clases dominantes no existe. No es algo estático, definido y configurado desde siempre y para siempre. Tampoco puede reducirse el concepto de patria a la noción de tierra y los vínculos que se desarrollen entre esta y sus naturales, sean de carácter histórico, cultural, jurídico u otro.
La patria -entendida como un conjunto de elementos materiales e inmateriales que infunden un sentido de pertenencia a un vasto grupo humano- es una manifestación histórica. Es decir, se da siempre en concreto y posee un carácter eminentemente dinámico, cambia y se desarrolla en el tiempo y de acuerdo a la intencionalidad de diversas clases sociales, y muy especialmente de aquellas en el poder. Es por ello que se habla de la patria burguesa y la patria socialista. O dicho de otro modo, el concepto de patria debe necesariamente llevar “apellido”. De ahí que sostengamos que la patria abstracta no existe, sino que la patria -realidad concreta e históricamente determinada- tiene elementos objetivos y subjetivos, positivos y negativos, los cuales no constituyen patrimonio de las clases dominantes, pero es claro que se han apropiado de ellos para configurar su idea y praxis de patria.
El postular la existencia de la patria burguesa, y por ende, la necesaria lucha contra esta, no significa ser antipatriota (porque la patria en general no existe) sino que plantear una idea alternativa de patria, la cual está indisolublemente vinculada a un proyecto de sociedad distinto. Esto último es de fundamental importancia para comprender el carácter y contenido esenciales de la patria y el patriotismo, ambos están siempre directa e invariablemente ligados a un proyecto histórico de sociedad y a los sujetos o fuerzas sociales que son protagonistas de dicho proyecto. La patria burguesa es funcional al sistema capitalista y es debido a esto que se desarrollan y perfeccionan mecanismos ideológicos que garanticen la identidad de la mayoría con la idea hegemónica de patria.

El rol de la ideología es vital para imponer valores, criterios e ideas que sean funcionales a la perpetuación del sistema de dominación. En este sentido, la distorsión de la historia y la interpretación clasista de la misma, desempeñan un papel preponderante.
Las “gestas patrióticas” que conocemos se nos han transmitido de generación en generación de manera mecánica y con carácter de última palabra, sin posibilidades de cuestionar o al menos profundizar sobre personas, hechos o circunstancias que -según se transmite a través de la familia, la escuela o los medios de comunicación- conforman nuestra “historia patria”. La mecanicidad, la superficialidad y el control hegemónico del contenido de la historia, se conjugan para entregar una versión histórica interesada, parcelada y profundamente acientífica en donde las verdaderas causas de los fenómenos se pierden en una inmensa maraña de falsedades, apariencias simbólicas y detalles secundarios.
Por ejemplo, los principales hechos históricos que se nos presentan como fundacionales en la construcción de la patria, están estrechamente relacionados a las Fuerzas Armadas. Por tanto, la exaltación de eventos militares, de hombres y hechos, busca plasmar en la mente del chileno la relación patria-FF.AA. Es por esto que se habla del “día del roto chileno”, “día de las glorias navales”, “día del juramento a la bandera”, “día de las glorias del ejército”, etc. Esto es una clara y tendenciosa manipulación ideológica que pretende mantener incólume el tipo de vínculo entre patria y capitalismo, entre la nación y la patria y, lógicamente, mantener y fortalecer la identificación de las mayorías con todo lo anterior, siendo la mayor expresión de esto el nacionalismo imperialista, xenófobo, racista o religioso que tantas guerras injustas ha originado y que no ha hecho más que legitimar, defender o fortalecer el dominio de un sector social sobre otro.


Patriotismo
Cualquier definición de patriotismo debe necesariamente hacerse con referencia a la patria y al concepto específico que de ella tenemos. En consecuencia, éste tampoco es abstracto, no es una calidad asignada o eterna, sólo puede entenderse en relación a un contexto histórico concreto. El patriotismo, cual conjunto de principios y prácticas destinadas a la construcción, preservación y desarrollo de la patria, se vincula a un proyecto específico de sociedad postulado en un momento histórico preciso. Es patriota aquel que se mueve en dirección de la historia y del desarrollo social, aquel que brega por la liberación de las fuerzas materiales y espirituales de la sociedad y contribuye al desarrollo y bienestar del ser humano. Al que lucha porque aquella identificación cultural, lingüística, histórica o política adquiera una dimensión real y efectiva y no sea sólo producto de la imposición de la minoría en el poder.
El patriotismo es ajeno a la opresión y la explotación, la identificación con una patria es, por sobre todo, la identificación con seres humanos pasados, presentes o futuros, con los cuales se ha materializado la circunstancia territorial, cultural e histórica de compartir la vida y de construir un entorno común. La única manera de que esta identidad posea un carácter humanista y solidario -más allá del discurso patriotero- es que prevalezcan la igualdad y la justicia sociales. Y ello es algo que jamás ocurrirá en la patria burguesa.

La idea internacionalista
Entendemos que el desarrollo histórico ha derivado en la conformación de naciones y Estados, en el establecimiento de estrechas fronteras y en la proliferación de valores y prácticas que apuntan a la consolidación de patrias diferentes y numerosas. Para los revolucionarios está claro que detrás de las banderas, los himnos y los escudos, hay pueblos, hay seres humanos, mujeres y hombres separados por fronteras artificiales, por siglos de guerras, expansiones colonialistas o imperialistas. Millones de seres humanos cuyos problemas y sueños no difieren mayormente, independientemente de sus lugares de origen. Si la división del mundo constituye un producto histórico de la sociedad dividida en clases, la posibilidad de su reunificación también es una posibilidad histórica, momentáneamente inviable tal vez, pero eventualmente alcanzable.
En el intertanto, la idea internacionalista, la idea de que la lucha liberadora no reconoce fronteras, forma parte del ideario y praxis revolucionaria. Bolívar y Martí así lo entendieron, el pueblo cubano así lo entendió en Africa; millares de gentes sencillas así lo entendieron y practicaron en la guerra civil española y en Nicaragua.
El internacionalismo no es opuesto al patriotismo, por el contrario, se complementan y alimentan recíprocamente. La lucha de un pueblo por su liberación es el mejor aporte a las aspiraciones de libertad de otros pueblos, de modo que ni la patria ni el patriotismo pueden llevar un sello estrecho, rígido e inflexible.
En síntesis, los revolucionarios y los rodriguistas no sólo podemos sino que debemos ser patriotas, y así como en su momento esto significaba principalmente luchar contra la dictadura militar, en las actuales condiciones este contenido se proyecta, y para los rodriguistas quiere decir:
Primero, hacerse parte de los intereses y la identidad de la clase trabajadora y en general de las mayorías dominadas y explotadas de nuestro país. En consecuencia, la acción consciente del movimiento popular, sus organizaciones revolucionarias, y todos aquellos sectores -en cada país- que puedan identificarse con sus objetivos en el transcurso de la lucha, son las únicas que pueden ser entendidas realmente como patrióticas, ya que reflejan también esa voluntad irrestricta de no dejarse someter a ninguna fuerza imperial, a ningún tipo de explotación y dominación.
Segundo, luchar por una verdadera soberanía del pueblo en los asuntos políticos y económicos del país, usurpados por el capital financiero transnacional en concomitancia con los grupos económicos locales. En definitiva, conquistar una auténtica independencia nacional, (antiimperialismo) que nos permita recuperar el control de nuestros recursos naturales y reconstruir la capacidad productiva, enfrentando así la dependencia financiera creada por la deuda externa y el Fondo Monetario Internacional, y terminar con la intervención del imperialismo ya sea norteamericano o europeo en nuestra patria.

01 enero 2008

Gabriel Salazar el Patriota


Hola amigos, el otro día, no recuerdo por qué, me topé con este personaje y al poco de investigar quedé impresionado. Creo que este señor es uno de los que más ha contribuido a que nuestros héroes sean desconocidos o poco valorados por el estudiantado actual. Como buen marxista ha trabajado sin descanso en la consecución de su objetivo que, como el mismo lo expresara en una entrevista es estar en: "plena campaña contra los héroes de la patria, porque son todos antidemocráticos.“

Este señor de apellidos Salazar Vergara estudió historia en la Universidad de Chile en 1960 realizando paralelamente estudios de filosofía y sociología. En 1970 ingresó al MIR convirtiéndose en uno de sus dirigentes. Posteriormente al golpe de estado de 1973 fue detenido y conducido al centro de detención Villa Grimaldi, de donde salió en 1976 partiendo al Reino Unido, país que le ofreció una beca para continuar sus estudios, obteniendo un doctorado en Historia Económica y Social en la Universidad de Hull. Regresó a Chile en 1985. En el 2006 la Concertación le otorgó el premio nacional de historia, lo escribo en minúsculas porque este señor en realidad es un escritor de cuentos históricos. Formó parte de la comisión de TVN que seleccionó a los 60 personajes de entre los cuales nuestros jóvenes estudiantes deberían escoger a los grandes chilenos.

Lo he calificado como Salazar el Patriota porque su odio a los militares le sale por los poros, copiaré algunas frases para el bronce de este “premio nacional de historia” para que aprecien la objetividad que puede tener una persona que piensa así:

“prácticamente todos nuestros héroes han sido anti-demócratas o dictadores, y a menudo además, gestores de asesinatos políticos. Lo fue O’Higgins y sin embargo, es el héroe máximo de este país. También lo fue Portales y Alessandri, que son figuras muy odiadas en su tiempo. A O’Higgins por algo lo echaron abajo; a Portales lo mataron precisamente por esa odiosidad; Alessandri era profundamente odiado por mucha gente en los 20, 30 y 40”

“se lo tomó en serio, y comenzó a dar órdenes de una manera que la mayoría de los milicos saben, porque para eso están formados. No hay novedad alguna en que Pinochet supiera mandar, a matar sin asco.”

“porque el Ejército de Chile, ha masacrado 23 veces al pueblo a lo largo de nuestra historia independiente, ya sea a los sectores populares o a los opositores políticos no liberales o no conservadores.”

Las armas de este cuentista histórico son dos: La deformación de la verdad elemental y segundo, las afirmaciones tajantes, espectaculares. Lamentablemente, con ellas, el mal que hace es tremendo, por lo que sería bueno que nuestros historiadores se le enfrentaran en forma decidida. El perjuicio que hace este patriota es equivalente al de varios Vidal, Ajenjos, Lagos y Allendes juntos.

Finalmente un pequeño favor, deseo saber de dónde proviene este escritor, quienes fueron sus padres, su familia, dónde y cuando nació. No lo he encontrado en Internet por lo que agradeceré cualquier información. Como mirista no vaya a ser que su padre o familiares cercanos fueron militares, cosa muy común entre los idealistas que crearon el MIR.

Año nuevo en el mar 2008


Qué mala estuvo la transmisión por televisión del año nuevo en el mar desde Valparaíso, Viña y Con Con. Pero ese no era el punto, sino que comentarles que ese espectáculo fue el único en el mundo que comenzó un minuto largo, quizás dos, después de las cero horas. En todos los otros lugares del planeta en que hubo un show similar, este comenzó justo con las cero horas, doce de la noche, pero en Valparaíso, no.

Esta costumbre, de atrasar el comienzo del espectáculo, comenzó con el anterior alcalde demócrata cristiano de Valparaíso, ese que tuvo problemas con unos cuantos millones de pesos y por lo cual creo, no estoy seguro, fue destituido; ese señor iniciaba los fuegos después de varios segundos, para que la gente pudiera saludarse y darse abrazos. El alcalde actual, también demócrata cristiano, para superarlo, no encontró nada mejor que iniciar el espectáculo después de haber cantado la canción nacional, patriota el hombre, debe ser amigo de Gabriel Salazar el Patriota. Podrá alguien sugerirle al señor alcalde que, para el próximo año, cambie su política de inicio del espectáculo o bien los otros dos alcaldes exigírselo. Y tú ¿qué opinas?