11 diciembre 2006

Responso de Mi General por un soldado


He recibido este lindo testimonio de un soldado que asistió hace algunas horas al primer responso ofrecido por el descanso del alma de mi general Pinochet.

Responso de Mi General

Hoy rodeado de cariño y de gente que lo sentía con honestidad, se realizó en el Hall Central de la Escuela Militar el responso por el sensible fallecimiento de quien fuera nuestro Cdte. en Jefe y Pdte. de la República.
Afuera, la gente multitudinaria luchaba por rendir sus personales condolencias y verlo por vez última, difícil cuantificar las cantidades, pero fue muy emocionante cuando dejaron entrar al público y ver lágrimas, amarguras, de gente sencilla y de todos los niveles, de jóvenes y de personas de tercera edad.
Unas 500 personas o poco más, copábamos el Hall Central. Se rezó primero el Rosario, posteriormente el responso a cargo del Cardenal Errázuriz para terminar con la Canción Nacional con todas sus estrofas
Ahí estaba su Guerrera, Espada y Gorra, ahí estaba nuestro gran Cdte. ahí estaba quien cambió el rostro de Chile, ahí estaba quien escribió importantes capítulos de la Historia Patria
Es bonito y recogedor ver las caras adustas y serias de quienes fuimos sus colaboradores junto a la expresión silente por la injusticia cometida
Una Familia estoica, serena, dolida y resignada, presidía. La verdad es que el espacio era reducido, no cabía más gente en el primer Responso, pero todos buscaban a la Sra. Lucía y a sus hijos para estrecharla y traspasarle algo de sensibilidad sincera y sentimiento de afecto hacia la figura de su esposo y de un padre.
Lo quieran o no, pasó a la historia. Hoy es noticia en todo el mundo y quienes lo sienten han superado con creces en la calle a los exaltados que son caos permanente, sirven como comodines para todos los propósitos, para festejar una muerte, para pingüinos, para las salidas de los estadios, para reivindicaciones salariales de gremios, esa es la diferencia de un legado, mientras unos lloran con banderas Chilenas otros destrozan con banderas de doctrinas ya extintas.
Creo que cantar la canción Nacional con todas sus estrofas, llenó las gargantas de sonidos quebrados, última vez en su presencia.
Mientras salíamos a la calle se veía el interminable llegar de personas que venían a rendir su último homenaje, no era necesario preguntar, mujeres vestidas de negro con banderas chicas y crespones negros, la Escuela cumpliendo con su tarea y con la misión recibida en la mejor de las formas
Es difícil hablar hoy, prácticamente imposible, pero hoy quedó muy en claro que los soldados también lloran.

Un soldado.

3 comentarios:

Jorge dijo...

Solo puedo decir que todos los que tuvieron la suerte de asistir son personas muy afortunadas y lamento de todo corazon y con algo de dolor no haber podido estar en persona en la despedida de mi presidente PINOCHET.

Anónimo dijo...

What I can say, WONDERFUL!!!!

Juan Pablo dijo...

Al igual que Jorge, una pena muy tremenda hubo dentro de mi ser al ver el cuerpo sin vida del más grande de los presidentes que han habido en nuestra Historia, y por motivos de estudio y de distancia no pude asistir a sus funerales, pero mi espíritu y mi corazón estuvieron presentes allí, acompañando a su querida esposa y a toda su familia en aquellos momentos de profundo pesar por le lamentable deceso de mi querido Capitán General.

Por siempre y para siempre, VIVA MI PRESIDENTE PINOCHET