23 abril 2008

Transantiago



Hola amigos. Hoy día ocupé por casi dos horas los buses del Transantiago. El primero en dirección poniente, eje Apoquindo – Alameda. Bus articulado, lo más incómodo que te puedas imaginar. Seguramente para escogerlo le deben haber pagado unos cuantos millones a un experto demócrata cristiano para que seleccionara el más inapropiado para las calles de Santiago. Los saltos que dábamos los que íbamos sentados eran tremendos; claro, un poco de desnivel del pavimento y con la velocidad del bus, el salto era brusco y corto así que si no estabas bien atento y afirmado te golpeabas contra los pasamanos y asientos. Se subieron una vendedora de lápices bic a cien pesos y un cantaor callejero. Desde los Domínicos a la torre Entel se demoró cuarenta minutos.
Para regresar me tocó otro articulado, esta vez tuvimos la visita de un vendedor de ricos helados y otro señor que entregaba unas estampitas y después las recogía. Nos demoramos prácticamente lo mismo.
En ambos recorridos me senté en la parte trasera del bus, quería observar como era esta maravilla que según algunos está mejorando. La cantidad de personas que no cancela su pasaje es realmente impresionante: jóvenes, ancianos, repartidores con grandes bultos, mujeres de dudosa reputación, subían sin pagar, por las puertas de bajada, cada vez que el bus se detenía. Mi diagnóstico es que los santiaguinos seguirán felices soportando este transporte, no son tontos, muchos no pagan y los que lo hacen sólo les cuesta $380 creo que no hay donde perderse.
Bueno amigos, como ahora tenemos Transantiago gratis y/o barato, debemos intensificar nuestra tarea de convencer a más jóvenes de que se inscriban en los registros electorales para que participen en las próximas elecciones. Esta semana, ¿a cuántos has convencido? Saludos.

8 comentarios:

Javier Bazán dijo...

El Banco Interamaricano de Desarrollo le concedió un crédito de US$ 400 millones para financiar el Transantiago. Y así le hacen creer a los santiaguinos que no les cuesta nada. Ver 'El Mercurio' de hoy.

Ashniet dijo...

Buen día, Don Jorval.

Veo que pudo sentir la emoción que es andar en TranSantiago...
Quizá con todo lo que han gastado en esta estupidez, podrían haberle comprado 1 auto no contaminante a cada familia de Santiago.

Saludos...
Tengo que seguir estudiando ;)

Gopakumara dasi dijo...

Espero que cuando me toque volver a santiago aún estén funcionando, así me gasto 300 en llevarte de regalo unas pasas y le doy 80 al de las estampitas.

Juan Pablo dijo...

Muy mala la situación del transporte público en la capital. Cuando estaban las micros amarillas era mucho más peor. Fíjase que cuando nos devolvíamos para San Bernardo en los Expreso o en la 168 (no sé cómo se llama ahora) era mucho más caótico y preferiría mil veces tomar el metrobus en vez de una micro amarilla o un expreso. Pero cuando viajo a Santiago y me toca ir al centro de la ciudad, me es imposible tomar un troncal por la lentitud de la velocidad de los vehículos y por las graves faltas que hay dentro del Transantiago, que son incalculables en cantidad y calidad.

el mejor pescado y marisco dijo...

Lamentable para los santiaguinos, pero te puedo decir que para mi es fantástico porque lo ocupo solo una vez en la semana y recorro desde agrícola con Macul hasta la estación de metro mas cercana, transbordo en metro hasta la estación Franklin y después de regreso hasta Escuela Militar para tomar el ultimo articulado a la casa en General Blanche con Paul Harris, por la módica suma de $380. La están dando.

peteyem dijo...

Estimado Don Jorval.He leido atentamente su email.Seguire sus instrucciones.
Otra cosa.Sacare su informacion sobre la construccion de la CASA GRANDE.( lo puedo usar en mi blog?)Ya que siempre me ha fascinado el saber como,cuando se construyo esa casa.
Gracias y felictaciones por su publicacion.
Carlos Eden

Jorval dijo...

Estimado don Carlos. Qué gusto saber de usted. Por supuesto que puede emplear toda la información que desee. Un abrazo.

Ashniet dijo...

CASA GRANDE?